Entrevista a la autora TOP en Amazon, en la categoría de novela erótica, aventuras y acción.
Por Paris Mameghani Garcia. Periodista.
¿Por qué Kuki Kirsch? Ese nombre no ha podido ser del todo casual o fortuito…
Suena a dulce, pero también a revólver escondido en un bolso de charol. ¿Qué historia personal o literaria se esconde detrás de este seudónimo tan sugestivo?
Kuki, es como me llamaban de pequeña mis tíos y mis primos por parte de madre. Es un nombre que recuerdo con cariño, y lo asocio a los juegos y a una etapa de mi vida de pura inocencia y despreocupación.
En tu libro, el suspense y el erotismo no solo se rozan: hacen el amor. ¿Cómo encuentras el equilibrio perfecto entre la tensión narrativa y el deseo? ¿Es una cuestión de ritmo, de atmósfera… o de piel?
El propio deseo ya es en sí tensión narrativa. Me explico: Cuando sentimos ese sentimiento todos entramos en una especie de “estado de excepción”, por tanto, puede ocurrir cualquier cosa. El deseo al que yo refiero en mis libros, no es un simple anhelo físico ni una urgencia superficial. El deseo que yo narro es una fuerza envolvente, ambigua, cargada de peligro y belleza. Es un pulso interno que tiembla entre la atracción y el abismo, entre lo prohibido y lo inevitable. No es cómodo ni predecible: se insinúa, se resiste, se transforma.
Por tanto, para mí, es algo natural que una cosa nos lleve a la otra. El deseo es tensión. La combinación, en mis relatos, aparece de manera natural.
Muchos lectores creen que Cuentos para no dormir sol@ es un libro de relatos independientes. Pero se susurra que hay algo más… ¿Es cierto que forma parte de una serie? Cuéntanos qué conexión guarda con Yo compartí vagón con el diablo, y qué nos espera en ese tren en marcha?
Ambas historias, aunque autónomas en sí mismas, forman parte de una serie llamada:
IMPULSO OSCURO. La conexión entre los dos libros es TOTAL, ya que Cuentos para no dormir sol@, presenta a diez personajes enigmáticos, que difícilmente podrás olvidar, en diez historias independientes. Luego, en el siguiente libro, la novela, Yo compartí vagón con el diablo, estos personajes que tú ya conoces, ahora se conocerán ellos, ya que coinciden en el vagón Privilege de un tren de alta velocidad que une Ginebra con Barcelona. Y no cuento más, ha ha ha.
De acuerdo, Kuki. Dejémoslo así, por ahora… Tus protagonistas son adictivos: mujeres complejas, voyeurs inesperados, híbridos imposibles… ¿Cuál fue el personaje que más te perturbó mientras lo escribías? ¿Hay alguno al que sigues dándole vueltas por las noches?
Sin duda, es Manuela. En Cuentos para no dormir sol@, se presenta como Danielle Dupré. Es esa jovencita siniestra, introspectiva, que llega al internado Saint-Benoît-des-Neiges en plena Saboya, con su cuaderno secreto y una fijación especial por la hermana Linette. De adulta se cambiará el nombre por el de Manuela. Yo la conocí. Entró en mi casa, trabajó para mí. Sigue dándome miedo algunas noches.
La portada del libro y todo el imaginario visual que lo rodea tiene un aire muy cinematográfico. ¿Estás escribiendo con la vista puesta en la pantalla?, ¿Podemos soñar con una serie, una película, una adaptación de alto voltaje?
Ese es uno de mis objetivos. Las historias son tremendamente visuales. Puedo aseguraros que ambas obras son una experiencia sensorial brutal. Los escenarios, los diseños, los lugares… Podrás no solo leer: podrás ver, degustar, tocar, oler y escuchar… Cada frase, cada letra y, por supuesto, también todos y cada uno de los golpes o los giros inesperados. El cine es, sin duda, nuestra meta. Y una serie, su formato ideal.
Tu editorial, Lu&Love Editions, tiene un lema atrevido: “Libros rebeldes. Como tú.” ¿Qué significa para ti publicar de forma independiente, desde esa trinchera creativa?, ¿Es un gesto político, un acto de amor, o ambas cosas?
Es todo eso y algo más. Quizás, y de ahí lo del lema de la rebeldía, sea un acto de insubordinación hacia el sector editorial más tradicional y hermético, y hacia sus agentes literarios, a los que debías llegar arrastrándote, sumiso y asustado, con tu obra agonizando moribunda apenas nacida, porque ya te la habían matado, sin conocerla siquiera. Era como ir al matadero. Convertirme en editora y autora independiente ha sido un acto de valentía excepcional, un riesgo que ha valido muchísimo la pena. Tengo un profundo respeto hacía los autores y sus historias, sea cual sea y como sea esta, pues han nacido desde lo más íntimo de esa persona. De ahí mi faceta como Ghostwriter. Resumiendo tu pregunta en tres palabras: Significa AMOR, RESPETO Y REBELDÍA.
Y por último, una de confesionario: ¿escribes de noche o de madrugada? ¿Hay una vela encendida, una copa de vino, una playlist secreta? Queremos una imagen íntima de Kuki Kirsch escribiendo. La real o… la imaginada.
Ha ha ha ( Kuki se ríe)
Me levanto a las 5 a.m., porque a partir de esa hora hasta las nueve o diez de la mañana, todo fluye en mi mente creativa como la seda. Antes de eso medito, enciendo velas, estiro, me unto el cuerpo de aceite corporal, visto con algo con lo que me sienta guapa, puede ser una sudadera cómoda y bonita y, luego, enciendo el ordenador. ¿A quién destripamos hoy? Ha ha ha. Mi horario laboral es de unas diez o doce horas diarias. Al mes… Al año… Esto no puede ser sano. ha ha ha… Por entretener a mis lectores todo vale la pena.
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